
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo desestimó que la reciente exclusión de México de la cumbre regional convocada por Donald Trump en Miami, Florida, represente un distanciamiento con Estados Unidos. Durante su conferencia matutina de este martes 10 de marzo, la mandataria aclaró que la invitación al evento “Escudo de las Américas” no era necesaria, ya que ambos países operan desde el inicio de la administración republicana bajo un mecanismo de trabajo bilateral enfocado en resultados operativos y el respeto a la soberanía.
“No, no fuimos invitados. Pero no, no necesitábamos ser invitados, porque nosotros tenemos ya un acuerdo con Estados Unidos. (…) Pues es lo que él decidió, ¿verdad?”, respondió la titular del Ejecutivo al ser cuestionada sobre la cumbre del pasado 7 de marzo, a la que acudieron mandatarios de países afines al gobierno estadounidense como Argentina y El Salvador, y de la que también fueron excluidas naciones como Brasil y Colombia.
Un entendimiento consolidado y resultados tangibles
Sheinbaum Pardo enfatizó que, más allá de los eventos políticos, el gobierno de México mantiene una relación permanente y estrecha con el Departamento de Estado, el Comando Norte y diversas instituciones de seguridad estadounidenses. Relató que la coordinación inició prácticamente a la par del nuevo gobierno en Washington: “Casi, casi 20 de enero entró él. ¿No? El 5 de febrero ya estaba el equipo de seguridad en Washington”. Este diálogo se materializó a finales de 2025, durante la visita a México del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, donde se cerró el entendimiento bajo la premisa irrenunciable de la protección del territorio nacional.
La mandataria aprovechó para contrastar las declaraciones políticas con los datos duros, asegurando que el mecanismo binacional ha arrojado logros contundentes. Como prueba principal de esta cooperación sin subordinación, destacó la clara y sostenida disminución en el tráfico de fentanilo desde México hacia territorio estadounidense.
El contexto de “Escudo de las Américas”
Las declaraciones desde Palacio Nacional se dan como respuesta directa al encuentro celebrado el pasado fin de semana en el resort Trump National Doral Miami. En dicha cumbre, el presidente Donald Trump estableció una alianza con casi una veintena de países de América Latina y el Caribe para combatir con fuerza militar a las organizaciones que él califica como “narcoterroristas”.
Durante el evento, el mandatario estadounidense endureció su retórica, señalando a México como el epicentro de la violencia de los cárteles. Incluso, relató haberle ofrecido a la presidenta Sheinbaum, a quien describió como “una muy buena persona” con “una voz hermosa”, erradicar a las organizaciones criminales, oferta que el gobierno mexicano rechazó al negarse a permitir operaciones militares extranjeras en su territorio, apostando en su lugar por el intercambio de inteligencia.