
Este miércoles 25 de marzo trascendió que el gobierno de Irán rechazó formalmente una propuesta de paz de quince puntos enviada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. De acuerdo con información difundida por medios locales y la cadena Press TV, las autoridades en Teherán calificaron las peticiones de Washington como excesivas y alejadas de la realidad que se vive actualmente en el campo de batalla del Medio Oriente.
Según los reportes del diario The New York Times, el plan estadounidense fue canalizado a través de la vía diplomática en Pakistán. El documento abordaba temas críticos como el freno al programa nuclear, el desarrollo de misiles balísticos iraníes y la urgente garantía de seguridad en las rutas energéticas internacionales, especialmente en el disputado estrecho de Ormuz. Sin embargo, fuentes oficiales iraníes catalogaron este intento de diálogo como engañoso, recordando que durante las conversaciones de junio del año pasado y de finales de febrero, las fuerzas militares de Estados Unidos e Israel continuaron bombardeando su territorio sin tregua.
Las exigencias del gobierno iraní
Ante la negativa de aceptar el documento enviado desde la Casa Blanca, la República Islámica presentó una contrapropuesta con condiciones sumamente estrictas para poner fin a un conflicto que está por cumplir un mes de duración. Las exigencias de Teherán se centran en los siguientes puntos clave:
El cese inmediato y total de las agresiones o asesinatos perpetrados por Estados Unidos e Israel contra Irán y sus aliados.
La creación de un mecanismo internacional vinculante que garantice que no se iniciará una nueva escalada bélica en el futuro.
El pago de indemnizaciones y la reparación de los daños causados a la infraestructura durante los ataques aéreos.
El reconocimiento definitivo de la soberanía iraní sobre el estrecho de Ormuz como un derecho natural y legal.
Esta postura se da a conocer poco después de que Donald Trump anunciara una pausa de cinco días en los ataques contra las centrales eléctricas persas. Mientras el presidente estadounidense asegura que las conversaciones han sido productivas, el gobierno iraní niega de manera oficial la existencia de negociaciones directas. Hasta el momento, el saldo de la guerra sigue siendo incierto: la cifra oficial del régimen contabiliza mil 230 decesos, mientras que organizaciones opositoras como la ONG HRANA estiman más de tres mil 291 víctimas mortales.