Elementos de la Secretaría de Marina lograron un importante golpe contra la delincuencia organizada al interceptar un cargamento de narcóticos al suroeste del puerto de Lázaro Cárdenas en el estado de Michoacán. Durante la movilización táctica, los oficiales aseguraron una embarcación menor equipada con tres motores fuera de borda. En el interior de la nave se encontraron catorce bultos que contenían 580 paquetes tipo ladrillo con polvo blanco cuyas características corresponden a la cocaína, alcanzando un peso total de 650 kilogramos. En el lugar también fueron incautados 350 litros de combustible y se logró la detención en flagrancia de seis personas presuntamente vinculadas a grupos criminales.

Las labores de vigilancia marítima requirieron un despliegue operativo de gran magnitud para someter a los infractores. La estrategia de intercepción estuvo conformada por una patrulla oceánica principal, una aeronave de ala fija, un helicóptero y tres patrullas interceptoras rápidas. Tras leerles sus derechos constitucionales, los seis individuos arrestados fueron puestos a disposición de las autoridades ministeriales competentes para iniciar las carpetas de investigación correspondientes y determinar su situación jurídica final.

Impacto financiero y cooperación internacional

El Gabinete de Seguridad del gobierno federal detalló que el éxito de esta misión fue posible gracias a una estrecha labor de inteligencia compartida. Las fuerzas armadas mexicanas contaron con información clasificada proporcionada por el Comando Norte y la Fuerza de Tarea Interagencial Conjunta Sur de los Estados Unidos. Esta sinergia bilateral permitió ubicar la ruta exacta de la embarcación antes de que tocara tierra firme y pudiera descargar la mercancía ilícita en territorio nacional.

En términos económicos, las autoridades estiman que este decomiso representa una afectación directa a la estructura financiera del crimen organizado por aproximadamente 150 millones de pesos mexicanos. Además del duro golpe monetario, la incautación impidió la inminente comercialización y distribución de más de un millón trescientas mil dosis individuales de droga, evitando así que llegaran a las calles y pusieran en riesgo la salud y la seguridad pública de la población.