El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comunicó desde su complejo en Doral, Florida, una pausa temporal a diversas sanciones petroleras. El objetivo principal de esta maniobra es inyectar estabilidad a los precios del crudo a nivel internacional y asegurar que el suministro fluya sin interrupciones por las principales rutas marítimas del mundo, todo esto en medio de la severa agudización del conflicto armado en Medio Oriente.

Durante su encuentro con los medios, el mandatario detalló que el levantamiento de estos castigos se mantendrá activo hasta que se logre un arreglo en la región. Incluso, dejó abierta la puerta para que algunas de estas restricciones desaparezcan de forma definitiva si los mercados logran recuperar su equilibrio habitual. La decisión llega en un momento de alta vulnerabilidad para el sector energético, fuertemente golpeado tras el inicio de los enfrentamientos entre Israel e Irán.

Tensión en rutas clave y flexibilización a Rusia

El impacto de la guerra se ha sentido con fuerza en los mercados asiáticos y europeos. Desde que iniciaron las ofensivas hace más de una semana, el barril de referencia para Europa ha registrado un incremento cercano al 30 por ciento. Ante este panorama, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, ya había adelantado que la Casa Blanca analizaba relajar las limitantes impuestas al petróleo ruso para incrementar la oferta global. Como primera medida, el Departamento del Tesoro otorgó a la India un permiso de 30 días para adquirir cargamentos de crudo provenientes de Rusia que se encontraban inmovilizados en alta mar.

A la par de las medidas económicas, la retórica militar se ha endurecido. A través de la plataforma Truth Social, Trump lanzó una dura advertencia al gobierno de Teherán. El presidente aseguró que si Irán intenta bloquear el flujo comercial en el estrecho de Ormuz (una vía marítima vital ubicada entre el golfo Pérsico y el océano Índico por donde transita la quinta parte del petróleo mundial), el ejército estadounidense responderá con una fuerza 20 veces mayor a la vista hasta ahora.

Para respaldar esta postura, Washington ha intensificado su presencia naval en la zona con el despliegue del portaaviones USS Gerald R. Ford.

Cronología de la volatilidad del oro negro

Las recientes fricciones y las declaraciones políticas han provocado un auténtico torbellino financiero, llevando el precio del barril desde los 72 dólares hasta rozar los 120 dólares en cuestión de días. A continuación, se detalla el comportamiento del mercado:

  • 27 de febrero de 2026: El crudo Brent cotizaba entre 72 y 73 dólares, previo al ataque conjunto de Estados Unidos e Israel en territorio iraní.
  • 1 de marzo de 2026: El precio rebasa los 80 dólares como reacción a las primeras represalias de Irán.
  • 2 de marzo de 2026: Un bombardeo con drones a la refinería saudí de Ras Tanura dispara nuevamente las cotizaciones.
  • 3 de marzo de 2026: El Brent cierra la jornada en 81.49 dólares, marcando su punto más alto desde enero de 2025.
  • 6 de marzo de 2026: Ante el bloqueo de facto en el estrecho de Ormuz, el barril alcanza la barrera de los 90 dólares.
  • 8 de marzo de 2026: Diversos ataques a la infraestructura energética iraní catapultan el crudo por encima de los 100 dólares, un nivel no visto desde el año 2022.
  • 9 de marzo de 2026 (punto crítico): La paralización de las exportaciones en el golfo empuja el precio hasta los 119 y 120 dólares por barril.
  • 9 de marzo de 2026 (cierre): Tras el anuncio de Donald Trump sobre un posible fin cercano a los combates, el mercado se relaja y el precio cae a 91 dólares.