La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró este lunes que la afluencia turística durante el reciente periodo vacacional de Semana Santa no sufrió afectaciones por el derrame de hidrocarburos registrado semanas atrás en las costas del Golfo de México. Durante su tradicional conferencia de prensa, la mandataria detalló que, a pesar de las controversias iniciales sobre el posible impacto ambiental, los vacacionistas acudieron masivamente a los distintos puertos nacionales. Según las cifras preliminares compartidas por el Ejecutivo, los principales destinos del país como Veracruz, Acapulco, Mazatlán y la zona del Caribe mexicano lograron alcanzar una ocupación hotelera cercana al ochenta por ciento.

La jefa del Estado mexicano argumentó que la gran cantidad de turistas que visitaron las playas es una prueba clara de que las condiciones marítimas fueron seguras para el esparcimiento. Asimismo, adelantó que la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez, presentará el próximo lunes un balance definitivo y detallado sobre la derrama económica generada durante las semanas Santa y de Pascua en todo el sector hotelero.

Avances en la recolección de hidrocarburos

Paralelamente al reporte turístico, el gobierno federal ofreció una actualización sobre los trabajos de limpieza y saneamiento en el litoral afectado. El Grupo Interinstitucional encargado de la contingencia ecológica ha coordinado las labores de tres mil trescientos sesenta y cinco elementos de diversas dependencias, logrando resultados significativos en la contención del material contaminante mediante operativos terrestres, marítimos y aéreos. Las autoridades informaron los siguientes avances técnicos:

La recolección total de ochocientas noventa y cuatro toneladas de hidrocarburo, de las cuales más de ochocientas cincuenta fueron retiradas de la zona de playa.

La limpieza exitosa de treinta y dos playas que ya no presentan arribo de material contaminante (veinticinco ubicadas en Veracruz y siete en Tabasco).

El patrullaje constante a lo largo de seiscientos treinta kilómetros de costa, incluyendo sobrevuelos de reconocimiento en la Sonda de Campeche.

Finalmente, se anunció la creación de un observatorio permanente que tendrá la tarea de monitorear a largo plazo las áreas vulnerables, garantizando una respuesta oportuna ante cualquier emergencia y la recuperación del ecosistema marino en el Golfo de México.