El gobierno de Irán lanzó una dura advertencia a Estados Unidos, Israel y a todas sus naciones aliadas al asegurar que no permitirá el flujo de crudo hacia sus territorios. Tras la intensa presión militar ejercida en el estrecho de Ormuz, las autoridades iraníes señalaron que los intentos de Occidente por reducir el precio del barril mediante tácticas artificiales están destinados al fracaso absoluto en medio de la actual crisis internacional.

El mensaje fue emitido por Ebrahim Zolfagari (portavoz del Cuartel General Central de Jatam al-Anbia) a través de un video difundido por la agencia Tasnim. El funcionario, cuya dependencia coordina al Ejército regular con la Guardia Revolucionaria, culpó a las potencias extranjeras de generar la inestabilidad actual. Zolfagari alertó que la expansión bélica podría disparar el barril de petróleo hasta los 200 dólares y sentenció que sus fuerzas armadas no dejarán pasar ni un litro de hidrocarburo para beneficiar a sus rivales.

Tensión militar en el estrecho de Ormuz

La situación en este punto geográfico vital (por donde transita aproximadamente la quinta parte del petróleo mundial y diversos minerales estratégicos) ha llegado a un nivel de alerta máxima. La Guardia Revolucionaria cumplió sus amenazas al atacar este miércoles a tres buques petroleros que supuestamente ignoraron sus prohibiciones de navegación. Los reportes indican que los navíos afectados son una embarcación griega y dos buques de propiedad israelí que navegaban con bandera de Liberia.

Como respuesta inmediata a esta escalada, el Comando Central de Estados Unidos confirmó la destrucción de múltiples naves de guerra iraníes cerca del estrecho. Según el reporte militar estadounidense, durante estos enfrentamientos lograron hundir 16 barcos minadores, justificando la acción armada como una defensa necesaria para garantizar la libertad de navegación comercial.

Reacción del G7 y el mercado petrolero

Ante el inminente riesgo de un desabasto global, los países del Grupo de los Siete sostuvieron una cumbre donde acordaron que la Agencia Internacional de la Energía debe tomar medidas proactivas para calmar a los mercados. Esto incluye la posibilidad de liberar recursos de las reservas estratégicas de crudo. Las normativas de dicha agencia exigen que sus miembros mantengan inventarios equivalentes a 90 días de importaciones para poder hacer frente a emergencias excepcionales.

Mientras tanto, los mercados financieros reflejan un nerviosismo constante. Tras experimentar una caída el martes por debajo de la barrera de los 90 dólares, el precio del barril registró un nuevo repunte del 2.33 por ciento durante la apertura de este miércoles, ubicándose momentáneamente en 89.79 dólares.