El político José Antonio Kast prestó juramento este miércoles como el nuevo presidente de la República de Chile durante una solemne ceremonia celebrada en la sede del Congreso Nacional.

El evento oficial tuvo lugar en la ciudad costera de Valparaíso y contó con la presencia de decenas de líderes internacionales y jefes de Estado, destacando la asistencia del mandatario argentino Javier Milei, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa y el rey Felipe VI de España. Ante la pregunta de rigor formulada por Paulina Núñez Urrutia (presidenta del Senado), el nuevo jefe de Estado respondió con un firme y protocolario “Sí, juro”.

El fin de la hegemonía centrista

La llegada al poder de este abogado católico de 60 años representa un parteaguas en la historia contemporánea del país sudamericano. Kast (quien es el principal fundador del Partido Republicano) logró imponerse en las urnas a la candidata oficialista Jeannette Jara al obtener casi el 60 por ciento de los sufragios. Su victoria marca el giro más acentuado hacia la extrema derecha en el territorio chileno desde el término de la dictadura militar encabezada por Augusto Pinochet. Con este triunfo electoral se pone fin a más de tres décadas de una constante alternancia entre administraciones de centroizquierda y centroderecha.

Guerra frontal contra el crimen

El masivo respaldo popular que recibió el ahora presidente se fundamenta en sus contundentes promesas de campaña para restaurar el orden interno. Kast ha reiterado su intención de implementar un gobierno de emergencia diseñado específicamente para combatir de manera frontal al crimen organizado. Sumado a esto, el nuevo líder chileno se ha comprometido a frenar el alarmante aumento de la delincuencia común y a implementar medidas drásticas para controlar la severa crisis migratoria que ha impactado fuertemente a la nación durante los últimos años.