La titular del Ejecutivo Federal, Claudia Sheinbaum Pardo, abordó este miércoles la polémica sobre la posible prohibición de venta de bebidas alcohólicas durante los partidos del Mundial de Fútbol 2026. Para tranquilidad de los aficionados y del sector restaurantero, la Presidenta descartó la implementación de una Ley Seca en las entidades sede (Jalisco, Nuevo León y la Ciudad de México), calificando como extraño el simple hecho de considerar una medida tan restrictiva para un evento de talla internacional.
Excepción en la plancha del Zócalo
Durante su encuentro matutino con la prensa, la mandataria detalló que las normativas de consumo dentro de los estadios estarán sujetas a las reglas que imponga la FIFA y a los contratos con los patrocinadores oficiales. Sin embargo, aclaró que el gobierno local sí tendrá injerencia en los espacios públicos adaptados para el torneo. Específicamente, el FIFA Fan Fest que se montará en el Zócalo de la Ciudad de México operará bajo una política de cero alcohol, buscando mantener un ambiente distinto al de las zonas comerciales y deportivas.
La exigencia magisterial frente al torneo
Mientras el gobierno afina los detalles logísticos para recibir a miles de turistas, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha lanzado un ultimátum que podría poner en jaque la inauguración de la justa deportiva. Gervasio Hernández García, líder magisterial de Guerrero, anunció un paro inicial de 72 horas y advirtió que su gremio está dispuesto a bloquear las sedes mundialistas el próximo 11 de junio si sus demandas no son escuchadas.
Para frenar las movilizaciones (que contemplan la participación de 20 mil docentes de 20 estados), la CNTE ha puesto sobre la mesa las siguientes condiciones:
- La eliminación total de la Ley del ISSSTE promulgada en 2007.
- La abrogación de la reciente reforma educativa.
- Un ajuste salarial del 100 por ciento para todo el sector magisterial.
- El establecimiento de mejores condiciones laborales en las aulas del país.
El magisterio disidente espera que la Presidenta Sheinbaum abra un canal de diálogo urgente para evitar que las protestas empañen la máxima fiesta del fútbol.